Entrevista a
Juan Manuel Gaucher Troncoso

Juan Manuel Gaucher se presenta como ilustrador, artista y albañil. Estudió artes plásticas en la UNAM y es diseñador gráfico especializado en ilustración. Tiene 32 años, es mexicano y hace siete años vive en Buenos Aires. Se vino a Buenos Aires por cosas del amor. ¿El amor tiene nombre? Sí: Gisela. A ella y a su hijo Patricio está dedicado el libro “La dulce victoria”, un cuento infantil que relata una historia de fábricas recuperadas desde que ponen a punto las máquinas, pasando por el conflicto con la patronal hasta la recuperación. En una charla con Editorial Muchas Nueces hablamos sobre este libro, la autogestión y otras yerbas.

Le pedimos que nos contara sobre cómo surgió la idea de hacer “La dulce victoria”, Juan Manuel: “-Todo comienza en México, tenía con otros amigos la idea de hacer libros para niños. Yo trabajaba haciendo ilustraciones para libros pero eran libros de texto, de inglés que es lo que más laburo hay, siempre te piden el estilo para libro de texto y cuando uno quería meter el estilo propio, te lo rebotaban, no te lo aceptaban. Éramos ilustradores pero nos gustaba contar historias también, ninguno era escritor pero nos animamos a hacer algún textito. Mi viejo es uruguayo y vive acá. Surge un proyecto de ilustrar un libro sobre cartas que presos políticos le escribían a sus hijos durante la dictadura. La idea era hacer unos libritos muy económicos o para regalar con algún diario. Estaba intentando moverlo y en esas idas y vueltas hacia Argentina, que me terminé quedando, empecé a hacer un curso de cerámica en IMPA, la cooperativa metalúrgica de aluminio. Yo tenía un amigo que laburaba ahí. Empezamos a hablar, le mostré el proyecto que estaba haciendo. No había podido editar en ningún lado lo de las cartas, que tampoco estaba terminado, estaba muy verde todo. Me decía ‘qué bueno, acá tenemos una editorial, estamos editando cosas, estaría bueno sacar algo para niños’. Le propongo que hagamos algo que tenga que ver con lo que hacen acá. Solita salió la idea del libro, algo bastante simple, contar una historia de una fábrica recuperada. De una manera que la pueda entender un niño.”

Los personajes

Juan Manuel habla de los personajes que seleccionó: “-La primer cosa que se me vino a la cabeza, por trabajadores, eran los insectos: hormigas, abejas, que trabajan, trabajan y trabajan. Pensando en el villano, no se me ocurrió ningún animal, no podía poner un animal y tenía que ser una persona, un hombre bien chanta y que cagara a los insectos. Por ahí el trabajador es más la masa que el personaje, pero el chanta es el chanta. Una fábrica no la recupera uno, la recuperan todos los trabajadores o la mayoría de los trabajadores. Los insectos son un grupo, si ponía personas quedaban como todas iguales, de insectos hay como mucha variedad, son coloridos y llaman más la atención para el niño. Aparte siempre rinde hacer animales para cuentos de niños. Hay libros copados para niños pero que no manejan temas comprometidos, siempre se quedan ahí. Para no andar con rodeos. puse bien clarito ‘una historia sobre fábricas recuperadas’. Que no sea ambiguo. No es una historia de bichitos, es una historia para poder explicar eso.”

Ayuda estatal o Autoayuda

Comenzado el recorrido por oficinas estatales, llevó el proyecto al Gobierno de la Ciudad cuando todavía Ibarra era Jefe de Gobierno y le perdieron la única copia que tenía impresa. Cuenta Juan Manuel: “Llegó un momento que estaba muy necesitado de laburo, era hora de armar un proyecto más serio, ahí surgió lo de hacer la editorial Niño Nuevo para sacar libros sobre fenómenos sociales que van surgiendo: la delincuencia, la cosa del pibe chorro, sobre piqueteros, asambleas, toda la efervescencia post 2001. Logré imprimir el libro consiguiendo buenos precios con gente conocida de mi viejo y lo pudimos editar. Lo banqué con plata mía y que me prestaron.”

Niño Nuevo

Editorial Niño Nuevo es el nombre de fantasía que eligió Juan Manuel para su proyecto y nos explica por qué: “Por esta cosa del hombre nuevo del Che,la idea es ayudar a empezar a generar este hombre nuevo que pueda interactuar con su realidad, que la entienda. Hay publicaciones que recomiendan no hablar de la realidad al pibe, que hay que manejarle la fantasía, pero la realidad el pibe la vive ya. Si uno viviera en un mundo ideal capaz que sí pero con este mundo que vivimos ahora con el país en el que estamos, la realidad le golpea la cara todo el día. Y que mejor que poder explicar con algo que no sea tan chocante, que sea más estudiado, más adecuado, que les sirva a los padres mismos. Me pasaba con mi compañero que trabajaba en IMPA, los trabajadores son trabajadores como cualquier otro que integra una cooperativa. Lucharon por tener esa cooperativa pero tienen el estigma de ser una fábrica recuperada. Ese padre pudo recuperar una fábrica pero no sabe explicárselo a su hijo. El libro es una herramienta para que le sea más fácil al niño comprender, de forma divertida, más amena.

Mamá: ¿por qué hay piquetes?

Juan Manuel sigue tirando ejemplos: “-¿Cómo hace una mujer que va al piquete con sus hijos para explicarles por qué están ahí, por qué están cortando la ruta? Es muy común oír puteadas contra los piquetes y los pibes reproducen esas cosas porque lo oyen. A mí me pasaba con el hijo de mi mujer, el iba al piquete pero al mismo tiempo en la casa oía todo en contra de los piquetes y era como que tenía dos cosas en la cabeza que le hacían conflicto, no entendía. La madre le decía que estaba bien, la abuela le decía que estaba mal, pero no había nadie que se sentara a explicarle por qué había un piquete o si sí había era desde un lugar muy ideal. Tiene que haber una herramienta, como una historia, algo, que permita la comunicación con el niño, para que entienda y al mismo tiempo que lo divierta y entretenga.”

¿Autogestión vs. Calidad?

Al resaltarle la buena presentación, los colores y las ilustraciones del libro, Juan Manuel nos aclara: ”-A mí me parece la autogestión no tiene que estar peleada con la calidad, yo quería que saliera con calidad. Hay muchos proyectos que la gente lo saca como puede, está bueno, pero no por ser autogestión tenés que dejar de lado la calidad. Yo como diseñador no me lo puedo permitir, se puede gastar muchísima menos plata que la que yo gasté para hacer este libro, haciéndolo también de muchísima calidad. También podés hacer calidad con fotocopia, con serigrafía, con miles de métodos que se pueden hacer, hay que ponerle el pecho más a las cosas.”

Desventuras en la Feria del Libro

El libro salió editado en junio de 2006, listo para presentarlo en la feria del libro infantil de Agosto, Juan Manuel cuenta la experiencia: “-Entramos ahí con el contacto de un distribuidor que tenía una editorial que publicaba cosas de izquierda y proyectos copados, él puso el stand, yo ponía el cuerpo atendiendo el stand y me dejaban vender el libro ahí. No tuvimos una buena experiencia. Luego esta persona siguió distribuyendo el libro, se llevó unos 600 libros, lo perdimos medio de vista, no sé si todavía existe. La verdad es que me quedó como un mal sabor”. Le preguntamos si vendió alguna vez en la FLIA: “Una vez me llegó una invitación pero yo no tenía tiempo. Se hizo una acá en La Matanza, en Morón, en Haedo. Yo lo conozco por el lado de que mi mujer es trabajadora social y se mueve en muchas redes”, relata.

Las grandes cadenas de librerías

A través de este distribuidor el libro llegó a las grandes cadenas de librerías, como por ejemplo a Jenny. Juan Manuel Cuenta: “-Una vez fui a preguntar, lo tenían en la lista pero lo tenían entre dos libros gigantes, metido al fondo, ni los que trabajaban ahí lo encontraban, no te dan exhibición, no te dan buen porcentaje, te sacan la mitad del libro que a una editorial tipo Alfaguara, Santillana, le sacan el 30% y les pagan y exhiben el libro, a estos te los toman a consignación y no te lo exhiben. Es lo normal, tampoco le hecho la culpa al distribuidor, él nunca había distribuido libros infantiles. Al mismo tiempo yo lo llevé a un par de librerías, lo ofrecía, me rechazaban, inclusive en librerías de izquierda… si no conocés a alguien es medio difícil entrar a veces, algunos te lo tomaban, ‘bueno, pasá después’ te decían, así como lo agarraban no sé si lo guardaban.”

Competirle a Mickey

Le preguntamos si estas publicaciones no le tendrían que disputar el espacio a Mickey, Juan Manuel Responde: “Esa es la idea por la que quise hacer esto. Yo estaba en la feria del libro infantil, y el chabón con el que estábamos traía libros de todo tipo, lo único que vendíamos eran libros de Barbie y decías ‘no puede ser’. También están los libros que están muy alejados de la realidad de los pibes, no te hablo de los de Mickey que son alejados de la realidad pero son cotidianos porque los consumen todo el día, en la tele, en las jugueterías. Incluso los libros más ‘copados’, son demasiado intelectuales. No sé si se ha hecho mucho trabajo en relación a eso, como sí tienen los libros de Mickey y esos, que tienen todo un estudio de diseño, de imagen, de texto. Lo ideal sería competir. Lo primero, si quieres empezar a hacer una idea tiene que ser una cooperativa, me parece como algo fundamental, una cooperativa con trabajo bastante profesionalizado, con libros con calidad y que pueda manejar un sistema de distribución adecuado, y de difusión más amplios a los de siempre, más abiertos. También está el tema de la Realeza ¿Cómo le vamos a enseñar a un niño a estar de acuerdo con la monarquía? Te choca mucho.”

Conociendo Nuestra América

Otro de los proyectos que Juan Manuel logró imprimir fue el de la colección que llamó “Conociendo Nuestra América”, que constaba de unos libritos para colorear, correspondientes a ocho países latinoamericanos. Sigue Juan Manuel: “-La idea era hacer un librito súper económico para colorear, sobre datos de un país de Latinoamérica. Donde yo vivo ahora, acá en Argentina, se usa como insulto los países limítrofes. A mí esa cosa me sorprendía bastante y me chocaba mucho. Hay que mostrarle al pibe que en Perú, en Bolivia, en Chile, en Uruguay, que todos los países tienen cosas ricas, parecidas, una bandera, un baile típico, una flor. Mi mujer trabajaba en un hogar para chicos, yo le daba para que llevara los libritos, llevaba de todos los países, todos querían de Argentina y no querían el de Bolivia, te estoy hablando de un hogar en el campo casi, pasando Virrey del Pino, (Ruta 3, KM 40) y ella empezaba a trabajar lo de la riqueza de la cultura de cada país y al final todos querían el de Bolivia.”

Alebrijes

Además de la colección de libros sobre temáticas sociales y de los libritos para colorear, Juan Manuel tenía la idea de sacar una sobre animales fantásticos: los alebrijes: “-Son unas artesanías mexicanas que las hacen con diferentes partes de animales. La idea contar la historia de un alebrije y editarlo súper económico, porque te ahorra muchos costos, editar cuatro libros juntos. Eran libros chiquitos, en un pliego me entraban, tenía que pagar un solo pliego y las tapas las mandaba también en un solo pliego. Después podía hacer una tapita color linda y en el interior negro. Al final no lo pude editar.”

Arrancar, sumar, hacer

Por último le preguntamos qué consejo le daría a quien está por emprender un proyecto editorial autogestionado, Juan Manuel piensa y lanza: “Me puse muy contento cuando me enteré que a alguien le había llegado el libro y que estaban haciendo un proyecto así de una cooperativa y libros para niños, no sé si habrá muchas. Hay que tener paciencia para estas cosas. A veces uno se pone metas que no son muy realistas y termina chocándose contra una pared y termina siendo un conflicto. El merchandising ayuda para que sea redituable el proyecto, te sirve para obtener recursos, para hacer promoción. Esa fue una de las razones para no continuar con el proyecto, nunca recuperé la plata para volver a editar.”
Continúa: “Lo primero que diría es que hay que arrancar. A mí me pasó que uno a veces se junta, hace reuniones, reuniones, reuniones y no pasa nada, y no pasa nada y no pasa nada. Y van y vienen gente. Hay que arrancar, con algo bien concreto. Me pareció buenísimo que tengan una página de Internet porque es algo bastante accesible para poder hacer ahora y que te da bastante llegada a un montón de gente, la puedes promocionar fácilmente. Está bueno para arrancar. Pensar bien lo que se va a hacer. Intentar sumar gente es importante, yo no pude hacerlo. Uno solo no puede, a menos que uno quiera quedarse en algo artesanal o pequeño. Si querés moverte un poco más es importante sumar gente, y de distintas disciplinas. Es fundamental la imagen, el diseño. Tiene que haber buenos diseñadores. Poder delegar. Moverse mucho con las imprentas porque los precios varían mucho. Asesorarse en esa cuestión te puede hacer abaratar mucho los costos. Si uno pretende llevarle el disco a la imprenta y que ellos se arreglen, te van a cobrar fortuna. Por ahí uno puede conseguir la encuadernación más barato en un lado, la impresión en otro. La mercadotecnia me parece fundamental, también era mi idea: hacer remeras stickers, regalar cosas. Presentarse en todas las ferias que puedan. Es super importante tener presencia. Que la gente empiece a conocer. Por ejemplo estamos en la librería de MU (el bar-librería-redacción de la cooperativa lavaca) se puede armar un exhibidor que llame la atención donde puedan estar los libros que se vendan, inclusive si se puede exhibir en cadenas de librerías también. Es cuestión de contactos y de moverse. En las cadenas, a pesar de ser grandes empresas, también trabaja gente copada, que se le puede convencer para tener mejor exhibición. Tener continuidad en los proyectos, no perderse en el tiempo. Hacer el libro accesible pero tampoco muy barato, la gente no lo valora. En un principio pensaba sacar el libro en papel de diario como para hacerlo accesible en los barrios pero después pensándolo, en un barrio el papel de diario es lo común pero un libro con una buena presencia, no. Por eso a veces es mejor poner un poquito más de plata y llegar. Hay que trabajar, poner el pecho.”

Termina la charla y mientras vamos a hacer las fotos, imaginamos cómo sería ofrecer los libros que le quedaron a Juan Manuel en la web de la Editorial Muchas Nueces. Y de cómo eso ayudaría a cambiarle el mal sabor a Juan Manuel y a bancar la edición del primer libro de la Editorial Muchas Nueces. Quedamos en charlarlo en nuestra Asamblea para luego llevarle una propuesta.

*Fotografa invitada: María Fernanda Carrizo, estudiante de la IDAC.