Una noche, luz violeta, vino y dibujos de un nivel de intensidad interplanetaria. El arte de Luciano Vecchio tuvo su presentación de Sereno en el espacio Moebius, trinchera de la historieta nacional. Fue también la celebración de 10 años de esa joya de la historieta argentina.
Luciano es dibujante, historietista y trabaja para Marvel. Hoy es un referente de quién logra mezclar el mundo de las viñetas y los superhéroes con experiencias, personajes y rasgos queers o LGTBI. Sereno fue su primera obra de autoría integral y la arrancó como webcomic en 2014. Hoy, Luciano la señala como la catapulta hacia Marvel, tanto por el reconocimiento que le dieron sus lectores como por ser la ventana por la que podía mostrar lo que era capaz de hacer.
En la presentación se charló sobre identidades, viajes, magia, arcanos y poderes. Se conversó sobre etapas de creación y su relación con el contexto histórico. Luciano señala que la historieta nació antes de la ola feminista y antes de la vuelta de las derechas en 2016. Sereno es un superhéroe que busca y usa la luz en medio de la oscuridad, y que hoy, diez años después, se resignifica con mucha potencia. Luciano analiza que fue previo a que las derechas enaltecieron ciertos discursos new age sobre la espiritualidad, que hoy puede entenderse Sereno levantaba como bandera y disputa.
«Hoy entiendo que en Sereno hay una honestidad en la forma en la que invoco a esos elementos y que las derechas no inventan nada sino que intentan apropiárselas. Hacen basura de las intencionalidades espirituales que están en Sereno y que están en las capacidades que tenemos como personas con imaginación de crear versiones nuestras y del mundo mejores a las existentes y hacer recorridos imaginarios de la intimidad«, dice Luciano. Sin ánimos de sumarse a la exacerbación de la individualidad actual, Luciano con Sereno buscó darle valor a la intimidad de los procesos que transita y habita cada persona. «Últimamente estamos bastante solos y está bueno rescatar también ficción que nos inspire a hacer algo bueno con eso.»
Sereno nos lleva a comprender la capacidad mítica del cómic y Luciano nos habló del juego de los arquetipos como recurso narrativo, por ejemplo, al poner nombre a un personaje. Sereno viene también a jugar con la identidad del oficio del sereno y también con el tono del personaje. Su nombre tiene relación con un tipo de calma e introspección, pero también con la Luna y su transformación. Las referencias y antecedentes que van formando este personaje son en su mayoría femeninas: Sailor Moon, Andrómeda de los Caballeros del Zodíaco y Aang de Avatar. Personajes que a su vez trabajan con la espiritualidad como poder y una especie de pacifismo en su energía. «Es un pacifismo activo que igual interviene y transforma las situaciones«, explica Luciano. Por último, se mezcla con la obra de Grant Morrison, pero que fuera un arquetipo a invocar que tuviera también una sensibilidad queer. Es un varón que invoca el poder de la luna y que toma antecedentes de Wonder Woman en su forma de navegar las aventuras, y sobre esto Luciano agregó: «Es el arquetipo de la diosa integrando al enemigo más que fajándolo«.
Estas aristas y muchas más que hoy, diez años después, tienen una resonancia sobre las formas de actuar, el poder de la luz y la sensibilidad, se abren en Sereno. Recomendamos de corazón su lectura. Se vienen nuevos encuentros en su honor, estén atentxs.